sábado, 12 de noviembre de 2011

Sábado


Con mi pantalón de seda corto de florecitas y mi abrigo favorito de rayas blancas y azules me siento a gusto. Unas zapatillas con goteras de lejía, unos calcetines tobilleros negros y el pelo alborotado completan mi ‘look’ casero. Me encanta. Son las 18:13 y acabo de comerme un plato con las sobras de ayer, siento cómo la extraña mezcla se mueve en mi barriga. Miro a Ali de reojo cómo se acurruca entre mis almohadas. Con ‘rock and roll’ de fondo y la vista clavada en su portátil arruga el ceño mientras escribe algo que creo que prefiero no saber. Le quiero mucho, mucho, aunque no se lo digo demasiado. Andrés está en el baño. Necesita concentración y para eso ha cerrado la puerta de la cocina. Es complicado conseguir intimidad en un piso tan pequeño. Pero la pequeñez de este apartamento engrandece mi vida. Acabo de darme cuenta.

No hay comentarios: