Tengo a mis tres amores en mi dormitorio:
uno moreno, dos castaño y tres pelirrojo.
Hablamos, me río con ellos.
Un dormitorio abarrotado de gente,
pero para mí somos sólo cuatro.
Me miran, mi corazón se acelera
los lunares de mi vestido tiemblan
y el pecho me arde.
Robert de Niro me mira juzgándome.
Tengo a mis tres amores en mi dormitorio,
sentados en mi cama.
Pero no puede ser.
No hay comentarios:
Publicar un comentario