jueves, 24 de noviembre de 2011

Abrir el corazón sin obtener una respuesta

Y volver a cerrarlo protegido por orcos sobre las murallas de Mordor.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Piel de lagarto

Siempre detrás... de lo que no puedo tener.

Sábado


Con mi pantalón de seda corto de florecitas y mi abrigo favorito de rayas blancas y azules me siento a gusto. Unas zapatillas con goteras de lejía, unos calcetines tobilleros negros y el pelo alborotado completan mi ‘look’ casero. Me encanta. Son las 18:13 y acabo de comerme un plato con las sobras de ayer, siento cómo la extraña mezcla se mueve en mi barriga. Miro a Ali de reojo cómo se acurruca entre mis almohadas. Con ‘rock and roll’ de fondo y la vista clavada en su portátil arruga el ceño mientras escribe algo que creo que prefiero no saber. Le quiero mucho, mucho, aunque no se lo digo demasiado. Andrés está en el baño. Necesita concentración y para eso ha cerrado la puerta de la cocina. Es complicado conseguir intimidad en un piso tan pequeño. Pero la pequeñez de este apartamento engrandece mi vida. Acabo de darme cuenta.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Triste existencia

Tengo a mis tres amores en mi dormitorio:
uno moreno, dos castaño y tres pelirrojo.
Hablamos, me río con ellos.
Un dormitorio abarrotado de gente,
pero para mí somos sólo cuatro.
Me miran, mi corazón se acelera
los lunares de mi vestido tiemblan
y el pecho me arde.
Robert de Niro me mira juzgándome.
Tengo a mis tres amores en mi dormitorio,
sentados en mi cama.
Pero no puede ser.