Y volver a cerrarlo protegido por orcos sobre las murallas de Mordor.
Escribo novelas para recrear la vida a mi manera, Arturo Pérez-Reverte
jueves, 24 de noviembre de 2011
sábado, 12 de noviembre de 2011
Sábado

Con mi pantalón de seda corto de florecitas y mi abrigo favorito de rayas blancas y azules me siento a gusto. Unas zapatillas con goteras de lejía, unos calcetines tobilleros negros y el pelo alborotado completan mi ‘look’ casero. Me encanta. Son las 18:13 y acabo de comerme un plato con las sobras de ayer, siento cómo la extraña mezcla se mueve en mi barriga. Miro a Ali de reojo cómo se acurruca entre mis almohadas. Con ‘rock and roll’ de fondo y la vista clavada en su portátil arruga el ceño mientras escribe algo que creo que prefiero no saber. Le quiero mucho, mucho, aunque no se lo digo demasiado. Andrés está en el baño. Necesita concentración y para eso ha cerrado la puerta de la cocina. Es complicado conseguir intimidad en un piso tan pequeño. Pero la pequeñez de este apartamento engrandece mi vida. Acabo de darme cuenta.
viernes, 11 de noviembre de 2011
Triste existencia
Tengo a mis tres amores en mi dormitorio:
uno moreno, dos castaño y tres pelirrojo.
Hablamos, me río con ellos.
Un dormitorio abarrotado de gente,
pero para mí somos sólo cuatro.
Me miran, mi corazón se acelera
los lunares de mi vestido tiemblan
y el pecho me arde.
Robert de Niro me mira juzgándome.
Tengo a mis tres amores en mi dormitorio,
sentados en mi cama.
Pero no puede ser.
uno moreno, dos castaño y tres pelirrojo.
Hablamos, me río con ellos.
Un dormitorio abarrotado de gente,
pero para mí somos sólo cuatro.
Me miran, mi corazón se acelera
los lunares de mi vestido tiemblan
y el pecho me arde.
Robert de Niro me mira juzgándome.
Tengo a mis tres amores en mi dormitorio,
sentados en mi cama.
Pero no puede ser.
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