domingo, 20 de marzo de 2011

Nada


¿Qué somos? Somos cuerpos materiales con vida. Pero, ¿qué es la vida? Y, aun más importante, ¿para qué sirve? Nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos. Un mismo ciclo que se repite una y otra vez pero que, en sus múltiples repeticiones, nunca se modifica y que, encima, deberíamos sentirnos afortunados si logramos completarlo entero.

Abandonamos el mundo igual que llegamos a él, solos. Si todo va a acabar como comenzó, ¿de qué sirve el recorrido? Una amiga me dijo que todo nuestro esfuerzo consiste en entretenernos hasta que llegue la hora de nuestro final. Cada uno tiene sus formas de entretenerse, unos estudian, otros trabajan, otros viajan, otros se enamoran, otros salen con sus amigos, otros duermen, etc. En su momento no le creí, pero ahora veo que ella tenía razón. Nos preocupa que nuestra vida pase en vano y por ello nos esforzamos por dejar nuestra huella en la sociedad que se queda atrás. Pero, ¿quién dice cómo es una buena vida? Quizá las personas que nos recuerdan y nos echan de menos o los éxitos logrados nos digan que hemos conseguido alcanzar nuestra meta e irnos en paz. Pero, ¿qué ocurre si fracasamos? El camino habrá sido duro, incluso el ver cómo nuestra vida fracasa nos puede haber vuelto locos, pero igualmente nos iremos desnudos, como una persona con una vida llena de éxitos. ¿De qué sirve entonces sentirse agobiado, trabajar duro, esas noches de estudio intenso antes de un examen, el qué dirán; básicamente, el miedo al fracaso? ¿Qúe pasaría si nos dejásemos llevar por la lujuria, las drogas, el sexo y el rock and roll? Moriríamos igualmente, solos. Toda nuestra vida se reduce a un agujero en la tierra con unos huesos que en su época fueron gloriosos, pero que ahora no son nada. Entonces, toda nuestra vida se reduce a la nada. No somos nada.

No hay comentarios: